Crecimiento y empleo
3. Fortalecimiento del empleo
La UE se está esforzando por ayudar al mayor número posible de personas en los Estados miembros a encontrar empleo. Es fundamental para mantener el crecimiento económio y para pagar la provision de seguridad social en una Europa donde la población envejece. La UE cree también que el trabajo es la llave hacia la inclusión social en Europa.
Para hacer una realidad de esto, la UE está esforzándose por conseguir que el 70 por ciento de los europeos en edad de trabajar tenga empleo para 2010. Esta ambiciosa cifra sólo puede alcanzarse si se da un apoyo más amplio a la innovación; la educación y la formación se incrementan; la burocracia se reduce y la discriminación se minimiza, reconoce la UE.
Mujeres, jóvenes, inmigrantes y trabajadores mayores se enfrentan a duros obstáculos para conseguir empleo. Incluso quienes tienen contratos indefinidos pueden sentirse amenazados porque, si se quedan atrás, atraviesan las mismas dificultades para avanzar hacia trabajos de buena calidad.
Flexiguridad
La UE cree que la mejor forma de gestionar el dilema de cómo mantener y mejorar la competitividad preservando el modelo social europeo está en el principio de flexiguridad: combinar contratos de empleo flexibles con educación y una fuerte protección social.
La UE empezó a abrazar seriamente la flexiguridad después de un informe de 2003 para la Comisión Europea del economista André Sapir, del think tank Bruegel, que clasificó los modelos sociales europeos en cuatro grupos:
El modelo mediterráneo (Italia, España, Grecia): Gasto social concentrado en pensiones de jubilación y énfasis en la protección de empleo y los esquemas de jubilación anticipada. (ambos ineficientes para la creación de empleo y para acabar con la precariedad).
El modelo continental (Francia, Alemania, Luxemburgo): basado en seguros, sin beneficios de empleo y pensiones de jubilación y un alto nivel de protección de empleo (bueno contra la precariedad, pero malo para la creación de empleo).
El modelo anglosajón (Irlanda, Reino Unido y Portugal): Mucho empleo con salario bajo, pagos vinculados al empleo regular, medidas de activación y un bajo nivel de seguridad laboral (relativamente eficiente en la creación de empleo, pero malo para prevenir la precariedad).
El modelo nórdico (Dinamarca, Finlandia, Suecia, Países Bajos y Austria): Gasto elevado en seguridad social y altos impuestos, poca protección laboral pero gran seguridad laboral (exitoso tanto en la creación de empleo como en la prevención de la precariedad).
El secreto del éxito de los modelos nórdicos se encontró en la flexiguridad. El método se basa en el diálogo social entre organizaciones empresariales y sindicatos, y fue promovido inicialmente por politicos socialdemócratas como Poul Nyrup Rasmussen, que fue primer ministro danés entre 1992 y 2001.
El concepto reside en la asunción de que flexibilidad y seguridad no son contradictorias, sino complementarias, y que incluso se apoyan la una en la otra. Combina un bajo nivel de protección de los trabajadores contra los despidos, con grandes beneficios por desempleo y una política laboral de mercado basada en la obligación y el derecho del desempleado a recibir formación. El concepto de seguridad de trabajo es reemplazado por el de seguridad de empleo.
Gran parte del debate desde la publicación del informe Sapir se ha centrado en las caracterísiticas de las economías más exitosas, en concreto las nórdicas, que podrían ser aplicadas a aquellas que se estaban quedando atrás. En particular, los sistemas de Alemania y Francia, que anteriormente eran los motores de la economía de la UE, se han encontrado sometidos ellos mismos a análisis.
En la presentación de Sapir, Francia y Alemania están en el sector “continental”. Los sistemas sociales de ambos países se caracterizan por un nivel de protección de empleo relativamente alto: las empresas sostienen que esto les hace difícil contratar gente, ya que así tendrían dificultades para despedirles de nuevo.
Los Estados miembros de la UE que ya basan su legislación laboral en los principios de la flexiguridad están entre los que tienen mejor rendimiento y son los más socialmente inclusivos del mundo porque este sistema es, de acuerdo con Bruselas, “no sólo una red segura, sino un trampolín” que puede ayudar a que aquellos que salieron perdiendo a corto plazo por la globalización sean ganadores a largo plazo.
Educación y formación
El otro aspecto clave en la política de creación de empleo de la UE es el acceso a la educación y a la formación a lo largo de toda la vida del trabajador. La UE ha realizado un gran número de compromisos politicos con la educación de alta calidad para todos, desde la infancia hasta la tercera edad. También se ha comprometido a reducir los porcentajes de abandono escolar y a promover una educación superior que destaque en el mundo, incluyendo la formación ocupacional.
Los Estados miembros se comprometieron a establecer estrategias generales de educación a lo largo de toda la vida para 2006. Pero llevar esos compromisos a la acción ha sido un reto. En su Informe Anual de Progreso 2006 sobre la Estrategia de Crecimiento y Empleo de diciembre, la Comisión Europea identificó la formación a lo largo de toda la vida como un ámbito en el que el progreso a nivel nacional había sido limitado.
Por ejemplo, de acuerdo al informe de progreso 2007 emitido por la Comisión, los Estados miembros de la UE no están haciendo lo suficiente para reducir el número de abondonos escolares tempranos para cumplir los objetivos de empleo y crecimiento de la Estrategia de Lisboa. “Seis millones de jóvenes europeos abandonaron prematuramente el sistema educativo en 2006 a pesar de un objetivo de la UE, acordado en 2002, de reducir la cantidad a dos millones”, alertó el informe. “Los jóvenes que abandonan la escuela sólo con la educación secundaria inicial están en desventaja en el mercado laboral de la sociedad basada en el conocimiento de hoy”, explicó la Comisión.
Para intentar revertir tendencias como ésta, la UE adoptó para el periodo 2007-2013 una nueva generación de programas de financiación europeos para el aprendizaje a lo largo de toda la vida por valor de 7.000 millones de euros.
La importancia de la educación para el futuro económico de la UE es puesta de manifiesto en un artículo de marzo de 2006 por Daniel Gros, Director del Centro para Estudios Políticos Europeos (CEPS). Gros sostiene que una mayor inversion de la UE en educación significaría que alcanzar el objetivo de Lisboa de una tasa de empleo del 70 por ciento sería posible incluso sin reformas del mercado laboral.
Gros añade que los datos muestran que la modesta mejora en las tasas de empleo de los últimos años se debe por entero a pequeñas pero significativas actualizaciones de los conocimientos dentro de la UE, más que a cualquier cambio en el mercado laboral.
Lo que ha faltado es investigar sobre las cualificaciones que los Estados miembros necesitarán en el futuro para crecer y seguir siendo competitivos. Esta necesidad fue parcialmente abordada en febrero de 2008, cuando el Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional(CEDFOP), presentó su primera prevision sobre las futuras necesidades de conocimiento dentro de la UE. El estudio Futuras necesidades de conocimiento en Europa: previsión a medio plazo concluye que la demanda de conocimientos y cualificaciones se está elevando en la mayoría de profesiones, incluso en los llamados trabajos elementales, debido al continuo aumento del sector servicios y a los cambios organizativos y el empuje tecnológico.
Las previsions muestran dónde es probable que se produzca un déficit de cualificaciones en el futuro, a medida que la UE crece. Jan Figel, Comisario Europeo para Educación, Formación, Cultura y Juventud, declaró durante la presentación del informe: “Hoy poseemos estudios que nos dan una idea más clara de dónde es probable que se produzcan déficits de cualificaciones en los próximos años. Con esta información, tanto jóvenes como adultos pueden evaluar sus objetivos de aprendizaje, lo que les ayudará a decicir sus necesidades de formación y aprendizaje.”
Para 2015, se espera que el sector primario emplee a diez millones de trabajadores en toda Europa – doce millones en 2006 (15 millones en 1996) – mientras la industria empleará a 34,5 millones- 35 milllones en el mismo periodo (38 millones en 1996)
La UE cree que se experimentará un crecimiento sustancial en el sector servicios. La economía en su conjunto generará más de trece millones de empleos nuevos para 2015, a pesar de la pérdida de dos millones de puestos de trabajo en el sector primario y de medio millón en el industrial. Transporte y distribución, turismo incluido, crearán 3,5 millones de trabajos más, mientras que la empresa y varios servicios ofrecerán las mejores expectativas de trabajo a medio plazo, generando nueve millones de trabajos nuevos para 2015. Se crearán tres millones de empleos adicionales en educación, salud y trabajo social.
Todavía más significativo en su impacto que el cambio continuo hacia el sector servicios es la creciente necesidad de habilidades y cualificaciones a todos los niveles. La demanda de elevadas cualificaciones todavía no ha llegado a su punto más alto. Hoy, de 210 millones de trabajadores europeos, 80 ocupan trabajos de alta cualificación, no manuales y se espera que esta proporción aumente.
Entre 2006 y 2015, Europa ganará 12,5 millones de puestos más en el nivel más alto de cualificación y 9,5 millones en el nivel medio (en especial cualificaciones de formación profesional). Pero los empleos para trabajadores con bajas cualificaciones caerán en 8,5 millones. Incluso los empleos para trabajadores manuales no especializados están demandando mayor cualificación, mientras los trabajadores manuales con preparación irán necesitando progresivamente cualifiaciones de nivel medio.
La repercusiones del empleo son enormes. Una población decreciente supone una necesidad continua de reemplazar trabajadores, incluso en sectores y profesiones en declive. Pero con el dramático aumento en las necesidades de cualificación, los nuevos trabajadores necesitarán mayor preparación para realizar el mismo o similar trabajo.
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Chapters
- 1. Introducción
- 2. Estrategia de Lisboa
- 3. Fortalecimiento del empleo
- 4. Promoción de la empresa
- 5. Estimular la investigación y la innovación
- 6. Hacerlo sostenible
- 7. Key policy makers and contacts